04 noviembre 2009

 

Llevar pañuelo siempre es conveniente

A veces pienso que me gustaría vivir bajo un régimen ultra-proteccionista que impidiera a sus ciudadanos constipados acudir a ningún tipo de evento. El pasado finde solo hubo algo peor que las cotorras en el concierto de Francisco Nixon o los proyectos de castrati en el de Astrud; los gérmenes que me lanzaron desde varios flancos y que, por desgracia, no pude esquivar.

Me he entregado al paracetamol de a gramo para poder abordar los múltiples actos que se celebran estos días y que por nada del mundo quisiera perderme, (aunque veo ya que por una cosa o por otra, se me cae de la agenda algo, seguro). Que si en La pequeña Bety Los claveles el viernes y Tortel el sábado; que si Espanto y Anntona alltogethernow en el Ocho y medio el sábado también; que si Tracyanne y su alegría de vivir el domingo en la Heineken. Y un ágape por allí, y un par de pelis que quiero ver antes de que las quiten por allá...

Pero sobre todo, chavales, que yo pincho mañana en el Fotomatón, y ahí no se puede ir en baja forma. Y si pido que ni se os ocurra acercaros a mí para rogarme que ponga la primera canción que se os pasa por la cabeza, no os enfadéis, que esta vez es por vuestro propio bien.


29 octubre 2009

 

Póngame cuarto y mitad de Beat happening

Creo que empecé a prestar verdadera atención a Beat happening, a raiz de descubrir que "Cast a shadow" no era una canción original de Yo la tengo, sino una versión de aquellos. Es posible que antes incluso de entregarme a la religión de Hoboken, hubiera escuchado en alguna cinta variada la voz cavernosa de Calvin Johnson haciendo algo con Screaming trees, pero no estoy completamente segura. La cuestión es que, como en tantas otras ocasiones, necesité que un grupo que adoro me llevase de la mano a conocer a otro, que acabaría gustándome un montón.



Hace unos días escuché una versión de "Pine box derby", a cargo de The marzipan man, y que renombrada como "Pine box rock" puede escucharse (y descargarse) desde esta mañana pinchando aquí. Y no hace ni dos horas que he escuchado a otro grupo haciendo otra versión de Beat happening, tanto o más molona si cabe que la de The marzipan man.

¿Son estas dos coincidencias, demasiadas para un solo día? ¿Ahora va a resultar que Beat happening son tendencia? Ningún problema; si las versiones de grupos fabulosos te descubren un grupo fundamental como Beat happening, adelante pues. Sin embargo a mi espíritu reaccionario se le dispara la turbina; ¡por lo más sagrado, que a nadie se le ocurra juntarles para que toquen! Que lo de Pavement ya me ha tocado bastante las narices.


The marzipan man performing "Pine box rock"
Video de "Pine box derby" de Beat happening
¡Beat happening tocando "Cast a shadow"!
La versión guay de Yo la tengo 



21 octubre 2009

 

Dj Catódica en el Fotomatón one more time



Cuánto me gustaría pinchar mañana algunas canciones de los nuevos discos de Flaming lips, Daniel Johnston, Lou Barlow o Dead man's bones que van camino de sumarse a mis favoritas... pero aun no he podido hacerme con ellos, jo. 
Así que tendremos que consolarnos con algunos discos antiguos que estoy rescatando estos días y que molan mucho también.

Mañana Jueves 22 de Octubre, a partir de las 23h. en el Fotomatón Bar, os espero.

13 octubre 2009

 

Parecidos demoledores

Vengo desde hace algo menos de un mes oliéndome un revival de El último de la fila, y para ser sincera no tengo ningún interés en que mi intuición sea acertada. Prefiero quedar como una de tantos que oye campanas y no sabe dónde. O mejor aun; no saber por dónde me da el aire.

Nadie dice que fueran malos, pero a mi nunca me gustaron. Me sé de pe a pá más canciones suyas de las que me gustaría recordar, como cualquiera que siendo un niño en los 80's escuchase Los 40 Principales o viese esos atentados a la estética que hacían pasar por video-clips en La bola de cristal. A mí me daban grima sus aires arabico-aflamencados, ese rollo de poesía que no dice absolutamente nada, y por encima de todo, la sensación constante de que Manolo García era en realidad Andrés Pajares tomándose un descanso de Esteso.

      


Hablo de una época en la que Andrés Pajares no gozaba de mucho prestigio como humorista, hasta que su papel "Ay, Carmela" (la peli) le dio cierto subidoncillo... para enfilar poco después su cuesta abajo personal. Andrés Pajares era la personificación de Lo Rancio, y el parecido físico que guardaba con el cantante de El último de la fila, imposibilitó cualquier intento de empatía entre su música y mi persona. No tiene importancia; cientos de grupos pueblan la tierra para que yo encontrara el que me gustase, y miles de aficionados que gozan de salud mental han disfrutado con las canciones de aquel grupo. (Que conste que he vuelto a escuchales, a ver si con un poco de distancia en el tiempo, encontraba algo rescatable, pero nada).

Estaréis pensando que es injusto que por culpa de Pajares tenga crucificados a El último de la fila. Pero ¿qué os parece cuando un grupo o un cantante que os gusta, es parodiado por un humorista, de tal manera que nunca más puedes volver a mirarle a la cara sin que la parodia se interponga entre vosotros? Claro que estoy hablando de Jaime Urrutia, joder. Y de Millán Salcedo, evidentemente.






Es algo que no tiene remedio. Y mira que de toda esta pandilla, a Urrutia le salvaría casi siempre, porque aun pudiendo resultar chocante (y altamente parodiable), ha escrito canciones estupendas y yo me lo creo cuando canta. Pero es verle, y pensar en Martes y 13... y eso sí que es una putada. Para todos.

Yo espero que Luis Piedrahita no sea muy muy famoso, o que si llega a serlo, al menos le caiga bien a la humanidad entera, para que no destroce la prometedora carrera de Papa Topo!

28 septiembre 2009

 

Eco-ecoooo (eeeeco eeeeco eeeco)

Se ve soy muy de ecos, voces distantes, su poquito de delay ahí puesto... Rollo Espacial, lo llamaremos. Mejor escuchar eso que echarle un orfidal al vodka, digo yo. La cuestión es que no era muy consciente hasta que mi amigo N. me lo señaló el año pasado cuando le puse a escuchar mi última verdadera obsesión. Y como casi casi siempre, va a llevar razón. Ahí van tres de los discos que me tienen la cabeza loca estos meses:



Papercuts – You Can Have What You Want

No es casualidad que me molen. Tengo entendido que Alex Scally, mitad de Beach House, ha metido mano por aquí. Tuve la ocasión de verles tocar hace mes y pico y... lástima; no colmaron mis expectativas, seguramente porque fueran muy altas, y también porque ellos estén un poquillo verdes, eh. Pero veo que tienen una buena gira con Camera Obscura que seguro que les curte para cuando dios quiera que vuelva a verles. Todo eso no quita para que el disco me pirre, y sobre todo la canción que le da título.



A Sunny Day In Glasgow – Ashes Grammar

Más de voces que se oyen como si cantaran desde Sebastopol, con un estupendo empacho de My bloody valentine. A Ben Daniels se le he ha ido la olla, y ha cocinado un disco más oscuro de lo que uno podría imaginar al ver esa portada. The white witch sirve para dar el primer mordisco. Luego ya, del tirón.





De este seguro que ya habéis oído hablar. ¿No tiene un cierto tufillo a modernito? Me la juego a  que ya anda haciendo las delicias de los más listos de la clase, pero también las hace de los más retrasados, como es mi caso, y no puedo negarlo; las tres primeras canciones me encantan. Creo que son suecos y que van de misteriosos, y como estoy a favor - del misterio, que no de Suecia - pues me han hecho tilín.


Para terminar, hubiera dado tres y hasta cuatro volteretas laterales si aun me salieran, al enterarme de que Broadcast acaban de honrarnos a los simples mortales con un mini-album en colaboración con The focus group. Todavía no lo he oído, pero me muero de ganas, más después de ver esto:



¡Zeus bendiga al eco y al delay forever and ever!

23 septiembre 2009

 

Puede ser lo que quiera




El poema más bonito con el que me haya topado en mucho tiempo.
Qué envidia tener una chica así, ¿no os parece?

28 agosto 2009

 

De moda


A punto de acabarse la década esta que no sé muy bien como se llama (¿los ceros? ¿los dosmil?) toca hacer un burdo ejercicio de observación, a medio camino entre guía de tendencias, el Noticias del mundo y el vaticinio de andar por casa. Si te has pasado nueve años y medio totalmente despistado, esta es tu oportunidad de intentar encajar en la época que te ha tocado vivir, aunque sea a última hora. 

¡Siete modas como siete días trae la semana! Las predicciones acerca de lo que se va a llevar esta temporada nos han quedado tal que así:

1. Pasar del Facebook
Sí aún no tienes perfil en esa red social del demonio, ¿ya pa' qué? Todo aquel que, avergonzado de parecer un don nadie, o por aburrimiento, se abrió una cuenta, empieza, paradójicamente, a aburrirse de ella. ¿A dónde irán ahora? ¿Volverán al Fotolog? Pues no les digo yo que no.

2. Las lentejuelas
No sé porqué ahora, pero ahí están, al acecho, las intrigantes lentejuelas. ¿Son lujo? ¿Son caspa? ¿Se puede lavar una prenda con lentejuelas? Recuerdo que mi pobre madre tuvo que coser un montón de ellas haciendo la forma de una hoja, sobre un maillot, y a poco no se tira por la ventana. Quedaron miles de ellas sueltas por el costurero, y durante años, cada vez que lo abría para coger unas tijeras, saltaban seis o siete lentejuelas azules. Las lentejuelas fueron la purpurina de mi infancia. Sean ahora capricho de vuestra madurez.



3. La guitarra sobaquera
Se conoce que aun queda gente que no aprendió nada de Los Ramones. Estos pobres desgraciados se dedican a hacer arpegios en la parte mas baja del mástil, casi pegando a lo que es el cuerpo de la guitarra. Para ello inutilizan la mitad de la correa, y como consecuencia nos deleitan con ridículos ejercicios de contorsionismo cada vez que se cuelgan y se quitan la guitarra. Si a esto le añaden un intento por poner los ojos en blanco sin cerrar los párpados, y las puntas de los pies enfrentadas, obtendrán la imagen más incomprensiblemente cool de la temporada.

4. Cortar
¿Acaso no tenéis cerca una pareja que ha roto recientemente? Pues sabed que esta es una circunstancia que se adapta con asombrosa facilidad al efecto dominó. "Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar" que dicen. Eso si pasáis de las modas, claro. Si no, dadle un buen disgusto al novio o novia y abrazad de nuevo la soltería. No habrá quien os gane a modernos. 

5. Decir que Antonio Luque está bueno
Y hasta pensarlo de verdad. No a una, ni a dos, ni a tres muchachas, he escuchado yo comentar en voz alta la atracción irrefrenable que les produce Sr Chinarro. Ya van muchas este verano, así que me temo que en cuanto saque disco, su nuevo estatus de sex-simbol alcanzará cotas imposibles de imaginar hasta ahora.



6. Salir de marcha en bici
Desplazarse por la ciudad en bicicleta ya es bastante peligroso, como para hacerlo con tres copas encima. Pero nadie dijo que esto de estar a la última no tuviera sus riesgos. 
Parece ser que las obras de reforma del Nasti comprenden también la instalación de un parking bici, y una conocida marca de ropa está a punto de lanzar una linea de camisetas con rodales de sudor falsos en las mangas. Bueno, todo esto es mentira, pero molaría.

7. El pelo cardado
Otra maldita reminiscencia ochentera de la que, en buena lógica, quedarán excluidos precisamente aquellos que la practicaron en su momento. El cardado es un tipo de peinado creado involuntariamente - y casi con toda seguridad - por un disléxico, que en lugar de cepillarse el pelo desde la raíz hacia las puntas, se puso a cepillarlo en sentido contrario. De esta forma se consigue una pelambrera de volumen más que considerable, así como un gasto extra en suavizante que no os quiero ni contar. Vuelve el cardado pues. (El antifaz es facultativo).



Y aún hay más...

This page is powered by Blogger. Isn't yours?